Nuestra selección de vinos
TRINCAVIÑAS (Mencía)
Un vino para disfrutar sin complicaciones, de esos que encajan igual de bien en una comida tranquila que en una mesa llena de amigos.
Su carácter berciano invita a servirlo ligeramente fresco, abrir algo de embutido, cortar un buen queso, poner pan en la mesa y dejar que la conversación haga el resto.
Cómo disfrutarlo
Sírvelo entre 14 y 16 °C. Acompaña especialmente bien a embutidos, carnes, quesos semicurados, pimientos y platos con sabores intensos.
El momento perfecto
Una cena informal, una sobremesa que se alarga, una reunión con amigos o simplemente ese rato del día en el que apetece parar y abrir una buena botella.
Trincaviñas no necesita una gran ocasión. A veces, una buena botella es la ocasión.
DOÑA BLANCA Hay vida más allá del Godello
En El Bierzo, cuando hablamos de vino blanco, casi todo el mundo piensa primero en Godello. Y es normal. Pero no es la única historia que merece ser contada.
Doña Blanca es una de esas uvas que sorprenden precisamente porque no todo el mundo la conoce. Más discreta, menos buscada y, por eso mismo, con ese punto especial de descubrimiento que hace que una botella tenga algo más que ofrecer.
Es un blanco fresco, diferente y con personalidad, perfecto para quien quiere salir de lo de siempre y probar otra cara del Bierzo.
Cómo disfrutarlo
Sírvelo fresco, alrededor de 8–10 °C. Funciona especialmente bien con aperitivos, pescados, mariscos, quesos suaves, conservas, pimientos y platos ligeros.
El momento perfecto
Una comida al aire libre, un aperitivo largo, una cena tranquila o ese día en el que apetece abrir algo distinto y descubrir un vino que no habías probado antes.
Porque en El Bierzo no todo es Godello. Y quizá ahí está precisamente lo interesante.
Hay momentos que saben mejor con la música adecuada.
Una copa de vino, algo para compartir, buena compañía y una selección pensada para acompañar esos ratos en los que no hace falta nada más.
En Entre Viñas & Fuego hemos preparado nuestra propia música para ayudarte a crear el ambiente perfecto: sobremesas largas, cenas tranquilas, reuniones con amigos o simplemente una copa al final del día.
Sirve el vino, baja el ritmo y deja que suene el momento.