Rojo, fuego y tradición
¿Por qué Pimientos La Bercianita?
Porque cuando queremos hablar del Bierzo, queremos hacerlo con productos que realmente tengan algo que contar.
La Bercianita representa esa forma de trabajar que encaja con Entre Viñas & Fuego: producto ligado a la tierra, elaboración cuidada y un sabor que no necesita artificios.
Elegimos sus pimientos porque queríamos incorporar a nuestros packs algo auténtico, reconocible y fácil de disfrutar. Un producto que funciona igual de bien solo, con un buen pan, acompañado de queso o formando parte de una mesa compartida.
No buscamos llenar una caja de productos. Buscamos que cada cosa que pongamos dentro tenga sentido. Y estos pimientos lo tienen.
Cómo prepararlos
Sácalos del tarro con cuidado y déjalos escurrir ligeramente. Puedes servirlos tal cual o templarlos unos minutos a fuego muy suave. Evita cocinarlos demasiado para que mantengan su textura y sabor.
Un chorrito de buen aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal pueden ser más que suficientes.
Cómo disfrutarlos
Van especialmente bien con pan rústico, quesos, embutidos, carnes, huevos o simplemente solos como aperitivo.
También puedes utilizarlos para preparar tostas, ensaladas templadas, acompañamientos o pequeños pinchos para compartir.
El momento perfecto
Una mesa sencilla, algo de pan, una botella abierta y unos pimientos en el centro.
Porque hay productos que no necesitan una receta complicada. Solo necesitan un buen momento.
Y después de eso metería una sección que visualmente puede quedar muy bien:
Tres formas de llevarlos a la mesa
Al natural — templados, aceite de oliva y sal.
Sobre una tosta — pan rústico, pimiento y queso.
Con huevo — pimientos templados con huevo frito o escalfado.
Hay momentos que saben mejor con la música adecuada.
Una copa de vino, algo para compartir, buena compañía y una selección pensada para acompañar esos ratos en los que no hace falta nada más.
En Entre Viñas & Fuego hemos preparado nuestra propia música para ayudarte a crear el ambiente perfecto: sobremesas largas, cenas tranquilas, reuniones con amigos o simplemente una copa al final del día.
Sirve el vino, baja el ritmo y deja que suene el momento.